Mi proceso de aprendizaje
respecto a la lectura fue bastante bueno. Hablando con mi madre, la persona que
me enseñó a leer, me enteré de cómo fue que conseguí la habilidad de percibir y
comprender la escritura.
Todo empezó cuando tenía 5 años,
a esa edad comencé una de las etapas más importantes en la vida de cualquier
persona, el colegio. Mi mamá inició enseñándome las vocales, pero no lo hizo de
la manera común, empleó un método didáctico para que fuera más fácil mi
comprensión. Yo sin darme cuenta, en medio de juegos y musarañas, estaba dando
mis primeros pasos en el largo camino que conlleva aprender a leer.
Después de aprenderme las vocales y las demás
letras de abecedario, con la guía de mi madre y “nacho lee”, ese libro que
acompañó a muchas generaciones en este mismo proceso, empecé a juntar esas
letras y formé sílabas. La m con la a,
ma; la s con la e, se; estos eran los ejercicios que me preparaban para la
siguiente fase. Ya sabiendo leer las divisiones fonológicas en las que se
divide una palabra, y las palabras en sí, inicié leyendo pequeñas oraciones. Típicas frases
como: “mi papá me ama”, “esa mesa si pesa”, entre otras, fueron las que me
abrieron camino hacia los párrafos. Y por ende, textos.
El primer libro que leí, más o
menos a los diez u once años, fue “El alférez real” de Eustaquio Palacios; en
realidad, no lo leí por iniciativa propia, mi madre cometió un error al obligarme a leerlo, sólo ver el titulo me
daba sueño, ni siquiera sabía que era un alférez. La verdad me considero un mal
lector, la mayoría de libros que he leído han sido por obligación, trabajos
escolares y universitarios; sin embargo, gran parte de esos libros me han
gustado, a pesar que han sido impuestos como un deber, y estoy agradecido por ello.
¿Qué es leer bien? Leer no es simplemente transformar el contenido
escrito al lenguaje oral o reconocer letras, unirlas y formar palabras, eso sólo
sería una técnica para descifrar los símbolos escritos, leer significa interactuar
con un texto, comprenderlo, y reflexionar respecto a la información presentada
para desarrollar nuestros conocimientos.
Por tal razón, considero que aún no he aprendido a leer bien. Mi lectura es
pobre, y esta premisa se refuerza del hecho de que no me gusta leer. Cuando leo
un texto, puedo comprender y entender lo que quiere transmitir, su objetivo y
la gran mayoría de aspectos relacionados con los nombrados anteriormente; sin
embargo, lo que logro interiorizar, es poco comparado con toda las enseñanzas
que puede brindarme.
Mi instrucción
con relación a la lectura continúa, cada vez voy mejorando en este
aspecto tan importante en la vida de cualquier persona. Ya que a través de
esta, el ser humano puede empezar a recoger conocimientos de manera formal; y así
podrá introducirse en ese proceso tan complejo, pero útil, conocido como
educación. La lectura requiere siempre concentración, reflexión, atención y compromiso,
elementos que contribuyen a un mejor
desempeño y a mejores resultados.
¿Qué es leer bien? Leer no es simplemente transformar el contenido
escrito al lenguaje oral o reconocer letras, unirlas y formar palabras, eso sólo
sería una técnica para descifrar los símbolos escritos, leer significa interactuar
con un texto, comprenderlo, y reflexionar respecto a la información presentada
para desarrollar nuestros conocimientos.
Por tal razón, considero que aún no he aprendido a leer bien. Mi lectura es
pobre, y esta premisa se refuerza del hecho de que no me gusta leer. Cuando leo
un texto, puedo comprender y entender lo que quiere transmitir, su objetivo y
la gran mayoría de aspectos relacionados con los nombrados anteriormente; sin
embargo, lo que logro interiorizar, es poco comparado con toda las enseñanzas
que puede brindarme.
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